SUBLIME GRACIA
Sublime Gracia
(Amazing Grace) es en realidad la historia y testimonio de la vida de John
Newton.
Fue en 1779, mientras
trabajaba en otro himno con William Cowper, autor de «Esta es una fuente
llena con Sangre.
La letra
fue escrita por John Newton, un antiguo esclavista inglés que más tarde
se convertiría al cristianismo.
En 1772 , convertido ya al cristianismo predica un sermón en base a 1° Crónicas 17:16, lo cual lo conmovió tremendamente y fue la base de la letra de este galardonado himno. En dicho texto bíblico encontramos al Rey David maravillado de la gracia de Dios y manifiesta exaltado:
«Señor
y Dios, ¿quién soy yo, y qué es mi familia,
para que me hayas hecho llegar tan lejos?»
John Newton nació en Londres el año 1725.
Su padre fue un capitán.
Su madre, una devota mujer que dándose cuenta de que la enfermedad que la aquejaba pronto iba a acabar con su
vida, enseño a su hijo a conocer la Biblia a muy temprana edad.
Cuando John tenía 7 años, su madre murió y él
se convirtió
en un niño de camarote de un barco pesquero.
Sus
experiencias a través de los años en el mar fueron peligrosas y emocionantes, una vez fue embriagado y
llevado como parte de tripulación a la fuerza de un Barco de Guerra.
Allí fue cruelmente tratado siendo golpeado y
abusado. Luego de esta experiencia se enrolo en un barco de esclavos y con el
tiempo llego a ser el capitán. Durante todo este tiempo John vagó lejos del
Dios de su madre y de la Biblia.
Más tarde escribió
«Con frecuencia vi la necesidad de ser un cristiano solo para escapar del infierno, pero amaba el pecado y no estaba dispuesto a abandonarlo».
Cada año caía más bajo en las garras del pecado y pronto estaba en tal estado que la tripulación lo despreciaba. Considerándolo solo un animal.
En una ocasión, el borracho capitán cayo por
la borda, pero sus hombres no hicieron mucho esfuerzo para rescatarlo.
Simplemente tiraron un arpón que se clavó en su cadera y tiraron de la cuerda.
Fue levantado como si hubiera sido un
pez grande.
Debido a este suceso, John Newton cojeó por el resto de su vida, pero como él diría.
» Cada paso es un constante recuerdo de la gracia de
Dios
sobre este desventurado pecador».
En los años de 1700, John Newton salió a navegar con su padre en un barco mercantil. Poco después de que su padre se retirara, Newton se puso a trabajar en un barco de guerra. Al tener que enfrentar condiciones intolerables, desertó y luego pidió que lo transfirieran a un barco de esclavos que al poco tiempo zarpó para África.
Newton se endureció ante el tráfico de seres
humanos y a la larga llegó a ser capitán de su propio barco de esclavos. Sin
embargo, el 10 de mayo de 1748, su vida cambió para siempre. Su barco se
encontró ante una aterradora y violenta tormenta. Justo cuando parecía que el
barco se iba a hundir,
Newton clamó:
«Señor, ¡ten misericordia de nosotros!»
Esa noche, en su cabaña, comenzó a
reflexionar en la misericordia de Dios. Por medio de la fe en el sacrificio que
Cristo hizo por él, John Newton experimentó la sublime gracia de una manera
personal. Con el tiempo dejó el comercio de esclavos y se unió a un ministerio
cristiano.
Aunque llegó a ser predicador del
evangelio, como más se le recuerda es por su amado himno titulado en inglés
Amazing Grace [«Sublime gracia» en español].
Es un testimonio asombroso de su propia experiencia.
El Espíritu de Dios nos da convicción de
pecado y nos da el poder para dejarlo.
Cuando recibimos a Cristo como Salvador,
Él hace por nosotros lo que nosotros no tenemos el poder
para hacer con nuestra propia fuerza.
Esa es una gracia sublime.
John Newton, el fiel cristiano anglicano y autor de una de las melodías evangélicas más bellas de la historia descansó con el Señor el 21 de diciembre de 1807
