«Se casaron y fueron útiles»
Tristeza transformada en gozo
Santiago hudson taylor y Maria Dyer
Una vida de servicio en China requería una fuerza y una resolución
increíbles. Dios les llevó a la ciudad de Ning-Po, China, a la que cada uno llegó en circunstancias muy distintas. Cuando se conocieron les unía las ganas de servir a Dios y ganar almas para Cristo.
Su historia de amor estuvo llena de complicaciones y prejuicios, aun así los jóvenes siempre estuvieron confiados en Dios: con un corazón enteramente sometido a Su voluntad, deseando que solo ella se cumpliera. Hudson decía: “Eso fue lo que atrajo mi interés.
Ella tenía una mentalidad muy espiritual, como lo demostraba su trabajo. María oraba por aquel joven que había invadido su corazón, pidiendo a Dios que la ayudara a comprenderlo, a imitar su
devoción, y a ser digna de su amor.
Hudson tenía que pedir permiso por carta a un familiar de Maria para
comprometerse con ella, y juntos esperaron pacientemente su
respuesta. Pusieron todo delante del Señor en oración.
Fue el testimonio de Hudson su fervor, consagración y firmeza, lo que
hizo que la respuesta en cuanto a su compromiso fuera favorable. Se
comprometieron de inmediato y en ningún momento disminuyó su
dedicación a Dios porque se casaron y fueron más útiles.
